
Peritamos el daño de un incendio en Terrassa antes de repararlo
Después de un incendio, la reacción normal es querer que alguien entre a limpiar cuanto antes. Es comprensible y casi siempre es un error. Un siniestro de fuego deja capas de daño muy distintas —depósito sólido en superficie, contaminación absorbida en el material, ataque químico sobre los metales y aire cargado de partículas—, y ninguna de ellas se resuelve con la misma herramienta.
Empezar a frotar sin saber qué se tiene delante suele convertir una mancha retirable en una mancha permanente. En FIXOREX hacemos el camino al revés: primero medimos, después reparamos.
La medición no es un formalismo. Recorremos el inmueble estancia por estancia y levantamos un mapa de daño: por dónde entró el calor, hasta dónde llegó la deformación, por qué recorrido viajó el humo y qué materiales lo han absorbido. Después hacemos test de superficies —esponja seca, hisopo, disolvente— para clasificar el depósito, porque no hay un hollín, hay tres.
El de madera y papel es seco y polvoriento y se retira en seco: mojarlo lo empasta. El de una cocina es graso, de proteína quemada, casi transparente y tremendamente adherente, con un olor que ninguna ventilación quita. Y el de plásticos, PVC y cableado es ácido y clorado, el más agresivo de todos, aunque sea el que menos se ve. De esa clasificación depende todo lo demás.
Hay un daño que casi nadie te cuenta y que en nuestra intervención ocupa un lugar propio: la corrosión. Los residuos clorados que deja el humo sobre cobre, acero, contactos y placas no hacen nada el primer día, pero con la humedad del ambiente empiezan a picar el metal.
A las tres o cuatro semanas aparecen los fallos intermitentes en la electrónica, las cerraduras que se agarrotan y los cuadros eléctricos que dan problemas. Si eso no está identificado en el informe inicial, ya no forma parte del siniestro para nadie. Nosotros lo buscamos desde el principio.
En Terrassa hay además una particularidad que condiciona el trabajo: el patrimonio construido. Entre los vapores, las naves del textil, las masoveries y las casas con vigas y ladrillo a la vista, aquí se limpia mucho hollín sobre materiales porosos y sensibles, donde la hidrolimpiadora y el estropajo hacen un destrozo irreversible.
Trabajamos esas superficies con métodos secos, abrasión controlada y química ajustada al soporte, probando siempre en una zona oculta antes de generalizar. Y cerramos el siniestro como debe cerrarse: con el aire verificado, un informe de alcance que incluye también lo que no tiene recuperación y un acta de entrega firmada, en cualquiera de los barrios y polígonos de la ciudad.
Qué medimos y qué reparamos en un siniestro de fuego
Contenemos el siniestro, levantamos el mapa de daño, clasificamos el depósito con test de superficie, descontaminamos cada material con la técnica que admite, neutralizamos el ataque químico sobre metales y equipos, tratamos el olor en el soporte y cerramos con el aire verificado y un acta firmada.
Peritación y mapa de daño
Recorremos el inmueble estancia por estancia y levantamos un plano de hasta dónde llegó el calor, hasta dónde viajó el humo y qué ha absorbido cada material.
Test de superficies y clasificación del hollín
Con esponja seca, hisopo y disolvente distinguimos el depósito seco de madera, el graso de proteína de cocina y el clorado de plásticos, que exigen productos opuestos.
Contención y sectorización
Cerramos huecos, aislamos las estancias intactas y evacuamos el agua estancada para que el siniestro no siga extendiéndose por el inmueble mientras se decide qué hacer.
Retirada de depósito y descontaminación
Extraemos hollín, cenizas y alquitranes con aspiración filtrada y métodos secos antes de mojar nada, porque el agua convierte el polvo en una mancha permanente.
Neutralización de humos ácidos y corrosión
Medimos y neutralizamos los residuos ácidos y clorados sobre metales, cuadros eléctricos y electrónica, y aplicamos pasivado allí donde el ataque ya ha empezado.
Desodorización profunda y sellado
Trabajamos el olor a quemado en el material, no en el ambiente: extracción, tratamiento de los focos absorbentes y sellado de los paramentos que no se pueden sustituir.
Recuperación de ladrillo visto, hierro y madera vista
Limpiamos el patrimonio constructivo de Terrassa con abrasión controlada y química específica, sin agua a presión ni estropajos que destrocen el poro del material.
Control de salubridad y calidad del aire
Antes de devolverte el inmueble comprobamos que no hay olor de rebote, que el polvo depositado se ha retirado y que el aire interior vuelve a ser respirable.
Informe de alcance y acta de entrega
Entregamos un documento con el mapa de daño, el reportaje fotográfico, la clasificación de lo recuperable y lo no recuperable y un acta de entrega firmada.
Buena parte de lo que se pierde tras un fuego no se pierde ese día: lo destruye el hielo seco, base de la limpieza criogénica sobre materiales delicados, que sigue trabajando en silencio sobre metales, contactos y circuitos durante semanas.
Los escenarios de incendio que resolvemos en Terrassa
Nos llaman por fuegos de cocina que dejan toda la vivienda cubierta de hollín graso, por cuadros eléctricos quemados con daño químico enorme y visible casi nulo, por bajos comerciales calcinados con el negocio parado y por naves de polígono con estructura de hierro y maquinaria sensible.
Un fuego de cocina en un piso
El caso más frecuente: arde poco, pero el hollín graso de proteína recubre toda la vivienda con una película casi invisible y un olor que no se va con ventilar.
Un cuadro eléctrico o una instalación quemados
Arde plástico y cableado, así que el residuo es ácido y clorado. El daño visible es mínimo y el daño químico sobre metales y electrónica, enorme.
Un bajo comercial u obrador calcinado
Un negocio parado, con género perdido, mobiliario contaminado y una fecha de reapertura que depende de lo rápido que se diagnostique el alcance real.
Una nave del textil con estructura de hierro
Grandes superficies, cubiertas altas donde el humo se estratifica, maquinaria con electrónica sensible y una estructura metálica que hay que neutralizar antes de que empiece a picarse.
Del mapa de daño al acta de entrega
El orden importa y no es negociable: primero contener para que el daño deje de crecer, después medir y clasificar, después intervenir material por material y solo al final verificar y entregar. Saltarse el segundo paso es lo que convierte una mancha retirable en una mancha definitiva.
Contención
Cerramos huecos, aislamos las zonas limpias y retiramos el agua para que el siniestro deje de crecer.
Peritación
Mapa de daño por estancias, test de superficies y clasificación del hollín según lo que ardió.
Intervención
Cada material con su técnica: seco antes que húmedo, neutralizado en metales, química ajustada al soporte.
Entrega
Verificación de superficies y aire, informe de alcance con lo no recuperable y acta firmada.
Por qué diagnosticar antes de frotar cambia el resultado
Un mismo depósito negro puede pedir esponja seca, disolvente o detergente alcalino según lo que ardió, y el producto equivocado no se queda a medias: fija la mancha. Diagnosticar cuesta unas horas al principio y ahorra reposiciones, repintados y discusiones con el perito al final.
Diagnóstico antes que trapo
Nadie toca una superficie hasta que sabemos qué depósito tiene encima y qué hay debajo.
Tres hollines, tres técnicas
Distinguimos el seco de madera, el graso de cocina y el clorado de plásticos, y tratamos cada uno como pide.
Corrosión bajo vigilancia
Buscamos el ataque químico sobre metales, cuadros y electrónica desde el primer día, no cuando ya falla.
Respeto por el material
Ladrillo visto, hierro y madera vista se trabajan sin agua a presión y con pruebas previas en zona oculta.
Terrassa de verdad
Sabemos qué tipo de edificio hay en cada barrio y qué tipo de siniestro produce cada uno.
Cierre documentado
Informe de alcance con lo recuperable y lo perdido, verificación del aire y acta de entrega firmada.
Pisos, naves del textil, comercios y masoveries
Restauramos pisos y casas, comunidades donde el humo ha subido por el patio de luces, bajos comerciales y obradores, oficinas, y naves y talleres de los polígonos. Y una categoría muy de Terrassa: los inmuebles con ladrillo visto, hierro y madera a la vista, que exigen mano distinta.
Materiales que tratamos uno a uno, no en bloque
Cada superficie tiene su protocolo: el yeso pintado no se trata como el ladrillo antiguo, ni el hierro como la madera vista, ni una tapicería como una placa electrónica. Por eso trabajamos por materiales y no por estancias, y por eso probamos siempre antes de generalizar.
Barrios y polígonos de Terrassa donde intervenimos
Para decidir cuándo un inmueble vuelve a ser habitable nos apoyamos en los criterios de calidad del aire interior que publica el Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya, no en el olfato del operario.
Opiniones de propietarios y comunidades de Terrassa
«El piso parecía limpio y seguía oliendo. Nos explicaron que era hollín graso metido en el yeso y lo trataron a fondo. Ahora no huele a nada.»
«Lo que más valoré fue que fueran directos a las máquinas y a los armarios eléctricos el primer día. Nos salvaron equipos que nadie había mirado.»
«Las vigas y el ladrillo visto son lo que más nos preocupaba. Hicieron pruebas antes de generalizar y no quedó ni una marca de rozadura.»
«Nos dieron el listado de lo que se recuperaba y de lo que no, con fotos. La aseguradora no discutió ni una sola línea del informe.»
«El fuego fue en un piso, pero el humo subió por el patio. Trataron también las viviendas afectadas de arriba, que nadie había contado.»
«El acta de entrega nos pareció una tontería hasta que la tuvimos. Saber exactamente qué se había hecho y qué se había comprobado vale mucho.»
«El piso parecía limpio y seguía oliendo. Nos explicaron que era hollín graso metido en el yeso y lo trataron a fondo. Ahora no huele a nada.»
«Lo que más valoré fue que fueran directos a las máquinas y a los armarios eléctricos el primer día. Nos salvaron equipos que nadie había mirado.»
«Las vigas y el ladrillo visto son lo que más nos preocupaba. Hicieron pruebas antes de generalizar y no quedó ni una marca de rozadura.»
«Nos dieron el listado de lo que se recuperaba y de lo que no, con fotos. La aseguradora no discutió ni una sola línea del informe.»
«El fuego fue en un piso, pero el humo subió por el patio. Trataron también las viviendas afectadas de arriba, que nadie había contado.»
«El acta de entrega nos pareció una tontería hasta que la tuvimos. Saber exactamente qué se había hecho y qué se había comprobado vale mucho.»
Cuéntanos qué ha ardido y vamos a medirlo
Si el fuego ha entrado en tu piso de Ca n’Aurell, en el comercio de Sant Pere, en la nave de Santa Margarida o en la casa de Les Fonts, lo primero que necesitas no es una brigada de limpieza: es alguien que ponga cifras al daño. Llámanos y vamos a verlo.
Recorremos el inmueble, levantamos el mapa de siniestro, hacemos las pruebas de superficie que hagan falta y te explicamos, sin adornos, qué se recupera, qué exige tratamiento especial y qué está perdido. Con esa información sobre la mesa decides tú, y nosotros entregamos un informe que tu perito puede usar tal cual. Después restauramos con la técnica que cada material admite y cerramos el siniestro con un acta de entrega.
Antes de limpiar hay que saber qué ha pasado: vamos a peritarlo
936 940 451